lunes, 11 de agosto de 2025

BREVE NARRACIÓN #12




Eco perdido

En un pequeño reino, un anciano sabio observaba con preocupación cómo los discursos del rey se llenaban de promesas grandiosas, pero vacías. Un día, llevó al monarca a una cueva profunda en las montañas y le pidió que gritara cualquier cosa.

El rey, con voz imponente, proclamó:
— ¡Traeré justicia y prosperidad a mi pueblo!
El eco repitió sus palabras con fuerza.

Luego, el sabio arrojó una piedra al vacío. Se escucha un estruendo lejano, profundo y real.

— ¿Qué me quieres enseñar con esto, anciano? —preguntó el rey.

Que las palabras sin acción son como un eco en la cueva: suenan fuerte, pero no dejan huella. En cambio, los actos son como la piedra: aunque no hablen, su impacto es real y se siente.

Desde aquel día, el rey comprendió que las palabras huecas nunca construyen un reino sólido.


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