TERCERA PARTE ·
RECONOCER
Habitarte
Habitarte es quedarte.
Con lo que sos.
Con lo que sentís.
Con lo que hay.
Sin apuro por cambiar.
Sin urgencia por mejorar.
Cuando te habitás, dejás de buscar refugio afuera. Y en ese gesto íntimo y profundo, aparece algo que no se compra ni se persigue:
la sensación de estar entero.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario